relaciones toxicas

En ocasiones es muy difícil poder realmente discernir si te encuentras en una relación tóxica, debido a que las relaciones de ésta índole no sólo se basan en el daño explícito que se le pueda hacer al otro a través de peleas, maltratos u omisiones.
El primer síntoma de alerta es una sensación de no encontrarse realmente a gusto estando en pareja, puede existir sensación de frustración, agotamiento, necesidad de escape, tristeza e insatisfacción, que se ha tratado de resolver en varias ocasiones pero que no se ha podido, manteniendo una dinámica en la que dentro de la pareja hay posiciones o roles tácitos de los cuales no se habla o no se puede hablar.

Existen varios tipos de relaciones tóxicas,  casi todas se basan en el control y beneficios que tienen los miembros de la pareja. Decimos que se instaura una relación tóxica, debido a que de alguna manera satisface las necesidades conscientes e inconscientes de ambos miembros de la pareja y por esta razón prevalece en el tiempo, hasta que es insostenible. Lo importante de este tipo de relaciones es el deterioro personal e interno, que se cronifica y puede desencadenar estados alterados mucho más importantes, como la depresión, la ansiedad, baja autoestima, sensación de inferioridad o de inutilidad, entre otros.