asesoramiento padres

Por lo general, el niño tiende a hacer síntoma (mal comportamiento, enuresis, oposicionismo, problemas para comer, problemas para dormir, irritabilidad, aislamiento, agresividad…), cuando existe un contexto que no le está proporcionando la contención o la estructura educativa que necesita, cada niño es un mundo y cada núcleo familiar también.

Cuando la crianza se torna demandante y absorbente, es un buen momento para pedir ayuda, ya que afecta  al estado emocional de los padres, su relación de pareja y por ende, el comportamiento de los niños. Es usual que como padres tengamos dudas respecto a la crianza o dificultades al momento de afrontar situaciones nuevas o estresantes, como un divorcio, un nuevo hermano, enfermedad o muerte de algún familiar e incluso asesoramiento pre y post natal, para asegurarse de que el desarrollo emocional del niño y de la madre se encuentren bien.

Estar asesorado cuando se presentan dudas es fundamental para dar seguridad y guiar a los padres, esto repercutirá positivamente en una mayor estabilidad familiar, pues al cuidar de los padres, cuidamos también de los hijos. Este tipo de intervención debe realizarla un experto en psicología infanto-Juvenil y cuanto antes busques apoyo, más rápido se solucionarán los problemas y se prevendrán situaciones futuras.