bipolaridadUn trastorno muy conocido en el vocabulario popular, sin embargo, muy incomprendido, no sólo por las personas que rodean al que la padece, sino también por el mismo paciente, decir que se sufre de bipolaridad, acarrea vergüenza y miedo.

Sin embargo, este diagnóstico no debe, de ninguna manera determinar tu destino  y para eso, es determinante cumplir con el tratamiento farmacológico y estar muy acompañado a nivel terapéutico, sobre todo los primeros años tras el diagnóstico.

Se debe hacer una intervención global, tanto en el paciente como en su familia o núcleo más cercano. Aprender a vivir con este diagnóstico es poder prevenir un deterioro futuro y poder ganar no sólo calidad de vida, sino también libertad y control sobre todo lo anímico que hay que manejar y que a veces para el paciente es muy difícil.

Tener  a un terapeuta de confianza, que te ayude a entender lo que te ocurre es imprescindible.